Hay más de mil millones de usuarios en LinkedIn.
El 90% de ellos no se preocupa realmente por una foto de perfil.
El 9% usa una foto que probablemente fue tomada a propósito con equipo profesional o semiprofesional, pero permanece allí porque no tienen nada mejor.
Solo el 1% usa un headshot hecho por un fotógrafo especializado. Parece bastante obvio: si quieres una foto de perfil adecuada, ¡simplemente contrata a un fotógrafo de headshots!
Pero si quieres sacar el máximo partido a tu futuro headshot, sigue leyendo. Porque no todos los headshots hechos profesionalmente funcionan realmente en LinkedIn, y te explicaré por qué y cuáles son las pocas reglas simples que necesitas seguir para conseguir uno que sí funcione.
Primera regla – Proximidad: solo cabeza y hombros.
Una foto de LinkedIn es pequeña en el escritorio y aún más pequeña en el móvil. Por eso la proximidad es importante.
Si está demasiado lejos, pierdes el contacto visual; demasiado cerca, pierdes la sensación de gravedad, obteniendo una "cabeza flotante".
La proximidad ideal es cabeza y hombros, centrada verticalmente. Imagina dos líneas horizontales que separan la imagen en tres partes iguales: los ojos deben estar al nivel de la línea superior. Esa es tu mejor posición.
Segunda regla – Fondo: simplemente blanco.
Esta es corta: el fondo para una foto de LinkedIn debe ser blanco.
El blanco hace que tu headshot se integre perfectamente con la interfaz de LinkedIn, hace visible tu atuendo oscuro y, si tienes cabello oscuro, evita que desaparezca en el fondo.
Además, un buen fondo blanco es difícil de fotografiar correctamente, y por eso la mayoría de los fotógrafos lo evitarán a toda costa.
Tercera – Luz: sin drama.
La luz para un headshot de LinkedIn debe ser lo más favorecedora posible: el rostro iluminado uniformemente pero no plano.
La razón es simple: no hay espacio para jugar con sombras. Además, ayuda a minimizar imperfecciones de la piel o el envejecimiento sin maquillaje pesado ni retoque excesivo. Sigues siendo tú, a tu edad, solo con mejor luz.
La luz dramática es genial para retratos artísticos, para actores, para headshots de mayor resolución. La función principal de una foto de LinkedIn es ser reconocible en una pequeña porción de la pantalla.
Cuarta – Contacto visual: ojos a la cámara.
A menudo escucho esta pregunta de mis clientes al ponerse frente a la cámara: "¿Dónde debo mirar?"
Mi respuesta es siempre la misma: directo a la cámara. Podemos hacer un ligero giro de cabeza, no más de 5 grados a la izquierda o derecha, pero los ojos siempre deben mirar a la cámara. El contacto visual es importante.
Imagina que conoces a alguien por primera vez y quieres causar una buena impresión: ¿dónde estás mirando? Lo mismo con el headshot. Es simple, pero por alguna razón muchas personas todavía piensan que su foto puede saludar a los visitantes mirando hacia un lado.
Eso es todo. Cuatro reglas. Síguelas, y tu foto de perfil de LinkedIn hará lo que se supone: hacer que la gente quiera hablar contigo.

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